Fibromialgia

Fibromialgia


1. ¿Qué es?
2. ¿Qué la produce?, ¿Cómo se origina?
3. ¿Qué síntomas produce?
4. ¿Cómo se diagnostica?
5. ¿En qué consiste el Tratamiento? Medicamentos.


¿Qué es?


Es una enfermedad reumatológica que se manifiesta como dolor y cansancio generalizado. Es frecuente, ya que la padece del  1 al 3 % de la población (400.000 a 1.200.000 en España) afectando, predominantemente al sexo femenino.

Pese a su elevada frecuencia, la enfermedad es poco conocida, siendo habitual que el paciente realice múltiples visitas médicas y, en muchos casos, con la frustración añadida derivada de no recibir información precisa del padecimiento y no sentirse comprendidos ni por médicos ni por familiares.

Han sufrido la enfermedad personajes célebres como los actores Morgan Freeman, Susan Flannery y Sinead O’Connor, la cantante Cher o la pintora  Frida Kahlo quien refleja en sus cuadros, con todo dramatismo, el dolor derivado de su enfermedad a lo largo de su vida.

No existen pruebas que sirvan para verificar la enfermedad, por lo que no se detectan alteraciones en los análisis ni en las radiografías u otras pruebas, lo que hace que el diagnóstico solo sea posible a través de el examen por un médico experimentado que, además de comprobar los datos clínicos compatibles, descarte la presencia de otras enfermedades que pueden manifestarse de forma similar.

¿Qué la produce?, ¿Cómo se origina?

Se ha investigado mucho sobre los mecanismos de producción de esta dolencia, pero no se ha llegado a conseguir una explicación totalmente satisfactoria. Aunque sabemos que la enfermedad se localiza en las partes blandas del organismo (Tendones - Ligamentos), la consideramos de origen desconocido.

Cuando la enfermedad ocurre de forma aislada la llamamos Fibromialgia Primaria. En este caso se admite que se producen alteraciones en algunos neurotransmisores cerebrales, como la Serotonina, que intervienen en la regulación del dolor. De forma simultánea o producido por el hecho anterior, encontramos con frecuencia alteraciones del sueño (Sueño no reparador).

En otros casos, sin embargo, esta enfermedad acompaña a otras enfermedades como una manifestación secundaria de las mismas (Fibromialgia asociada). Es el caso de algunas enfermedades endocrinas como el Hipotiroidismo o algunas infecciones crónicas.

Las primeras consultas médicas suelen tener lugar en la edad media de la vida,  pero no es infrecuente que el comienzo se remonte hasta  la adolescencia.

El inicio generalmente es lento e impreciso, pero en algunos pacientes los síntomas comienzan tras un desencadenante reconocible como una infección, accidente de tráfico, separación matrimonial u otras situaciones de tensión. Estos desencadenantes no se consideran productores, sino mecanismos disparadores de una enfermedad larvada.

La evolución es ondulante con altibajos, siendo las crisis influenciadas por circunstancias sentimentales, laborales o meteorológicas como los cambios del tiempo.
           
¿Qué síntomas produce?

            El síntoma fundamental es el dolor. Se trata de un dolor generalizado “me duele todo”. Predomina en la columna y puede acompañarse de quemazón u hormigueos. También es frecuente: Rigidez de predominio en la espalda, sensación de “manos gordas”, cansancio general, y  mala tolerancia al ejercicio “estoy como si me hubieran dado una paliza”.

Todo ello motiva que el paciente no haga ejercicio y por  tanto la intolerancia al mismo se hace cada vez mayor. La  mayoría refiere un sueño de mala calidad. Con independencia de cómo se duerme todos los pacientes coinciden en que el despertar es no reparador “me levanto peor que me acuesto”.

Otras manifestaciones frecuentes son: Cefaleas, tendencia a depresión o irritabilidad, alteraciones intestinales (Intestino irritable), enrojecimiento de la piel a roces mínimos, sequedad de boca y sudoración en las manos.

¿Cómo se diagnostica?

            No existe ninguna prueba diagnóstica. Se basa en la presencia de los síntomas clínicos descritos y definidos como dolor y rigidez generalizado (al menos en tres de los cuatro cuadrantes corporales) de más de tres meses de evolución, junto con dolor a la presión en más de 11 de los 18 puntos predefinidos (figura).

            Los análisis y radiografías son normales, y sirven, al igual que la exploración general del paciente,  para descartar enfermedades asociadas.

¿En qué consiste el Tratamiento?

            No existe un tratamiento que ofrezca una cura definitiva. El objetivo es disminuir al máximo la sintomatología.

·         En primer lugar hay que realizar un diagnóstico preciso y ofrecer una explicación adecuada al paciente y sus familiares: Que se trata de una enfermedad de partes blandas que produce dolor generalizado..., que no tiene nada que ver con enfermedades graves como el cáncer, y que no produce destrucción, deformidad, desgaste ni descalcificación del hueso. SOLO DOLOR
·         Hay que evitar los factores que agravan la enfermedad (vigilar posturas inadecuadas tanto cotidianas como en el puesto de trabajo, corregir los pies, calzado, plantillas, obesidad, dismetría de piernas...).
·         Tratar la ansiedad cuando está presente. Adecuar el comportamiento y actitudes generales: Quitar importancia a pequeños problemas, evitando ser perfeccionista. Cumplir objetivos que deber ser previamente marcados (paseos, ejercicios). Promover un ambiente relajado. En ocasiones, puede ser de ayuda un psicólogo.
·         Ejercicio físico y fortalecimiento muscular. Es importante, pero debe realizarse poco a poco, para que no sea contraproducente, ya que mucho ejercicio repentino aumentará los dolores. Es útil  la natación, las tablas de ejercicios, pero lo mejor son los ejercicios realizados en grupo o con amigos y que produzcan algún tipo de satisfacción personal.
·         El calor local y los masajes también pueden ser de utilidad en algunos casos.

MEDICAMENTOS:

·     Son útiles aquellos que aumentan los niveles de Serotonina (Amitriptilina, Ciclobenzaprina, Duloxetina). Muchos son antidepresivos pero se usan en dosis inferiores a las utilizadas en la depresión. En esta enfermedad, lo que se busca no es tratar una depresión  sino una mayor tolerancia al dolor. Tardan en hacer efecto unas 2 ó 3 semanas y es frecuente que al comenzar a tomarlos se produzca boca seca, malestar o adormecimiento. Esto desaparece con el tiempo. Es útil empezar aprovechando un fin de semana. El aumento de dosis y la retirada debe ser lento.
·        ANTINEURÍTICOS: Pregabalina, Gabapentina. Son útiles ya que aumentan umbral del dolor y disminuyen la ansiedad.
·        ANALGÉSICOS: Como complemento terapéutico. Se usan generalmente analgésicos puros como Paracetamol o Tramadol. También son útiles los antiinflamatorios no esteroideos como el Ibuprofeno.
·   INFILTRACIONES LOCALES: Se usan como un complemento terapéutico cuando se localizan puntos muy sensibles. Los productos más empleados son el Colágeno, los corticoides y los anestésicos. El Plasma Rico en Plaquetas se reserva para casos donde se demuestra una lesión muscular o tendinosa o bien un desgaste cartilaginoso asociado

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